Elimine el moho: La clave está en que si ve o huele el moho, debe limpiarlo. El moho puede provocar muchos daños cuando crece sobre las superficies. La manera en que se debe limpiar el moho dependerá del tamaño. Usted mismo puede limpiar las áreas más pequeñas (de menos de 3 pies x 3 pies, según la EPA). Hay muy buenos recursos disponibles que son de fuentes confiables y explican cómo limpiar el moho de manera segura (consulte la sección de Recursos adicionales). Si el área es más grande o le preocupa que el daño del moho/agua se deba a la cañería o aguas contaminadas, la limpieza deberá estar a cargo de un profesional. La EPA tiene información sobre la selección de un profesional (consulte la sección de Recursos adicionales). Otro aspecto a tener en cuenta es si le preocupa que haya moho en los conductos de aire. En ese caso, debe evitar encender el sistema, dado que puede diseminar el moho por toda la casa o edificio. La EPA también tiene información sobre este tema (consulte la sección de Recursos adicionales). A la vez, podría ser casi imposible eliminar todo el moho de los baños, dado que se humedecen constantemente y son en sí mismos entornos húmedos. Si ve que hay moho recurrente en su baño, es importante que cuente con una ventilación adecuada y limpie con más frecuencia.
Evite que se forme el moho: ¡La mejor manera de evitar que prolifere el moho o que este vuelva a crecer en su hogar es mantener la humedad fuera! Esto significa que debe tomar medidas para reparar las fugas, secar las áreas húmedas, reducir la humedad en el aire interior (idealmente entre un 30 y un 50 %), usar un deshumidificador en el sótano, abrir las ventanas cuando se duche y mantener las bandejas de goteo (de los calefactores, la ventilación y los aires acondicionados) limpias y sin obstrucciones. También hay muy buenos recursos disponibles de fuentes confiables que explican cómo evitar la exposición al moho en el hogar (consulte la sección de Recursos adicionales).