Diversos medios de comunicación en Estados Unidos han informado sobre la presencia de metales pesados en alimentos para bebés, fórmulas infantiles y jugos de frutas (consulte: We Tested 41 Baby Formulas for Lead and Arsenic – Consumer Reports; y Baby Food Makers are Failing California’s Lead Standards, Reuters Review Shows). Esta situación puede generar preocupación en las familias respecto a la salud y seguridad de sus hijos. A continuación, encontrará estrategias para reducir la exposición de su familia a los metales pesados.
Muchos alimentos, fórmulas y jugos de fruta comunes para bebés contienen pequeñas cantidades de metales pesados como plomo y arsénico.
Los bajos niveles de metales que se encuentran en los alimentos son probablemente una pequeña parte de la exposición general de un niño a los metales. La exposición total de un niño a metales pesados provenientes de todas las fuentes puede representar un riesgo para su salud. Esto es especialmente cierto en lo que respecta al desarrollo cerebral..
La buena noticia es que: Los padres pueden reducir la presencia de metales pesados en la dieta de sus hijos mediante medidas sencillas. Ofrecerles una variedad de alimentos y limitar el consumo de productos a base de arroz y de jugos de frutas puede ser de ayuda. También resulta útil informarse previamente sobre la seguridad de las fórmulas infantiles.

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Contenido adaptado de la Región 2 de PEHSU.
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