La mejor manera de protegerse a sí mismo y a su familia de la contaminación del aire en interiores es prevenir o minimizar la liberación de contaminantes en el lugar.
- Cambiar por electrodomésticos que funcionan con electricidad en lugar de gas puede reducir la contaminación del aire interior hasta en un 50 % (Stanford, 2022).
- Si su cocina tiene una campana extractora que ventila al exterior, enciéndala siempre. Use los quemadores traseros y ajuste el ventilador a la velocidad máxima siempre que sea posible. Esto ayuda a que el ventilador capture una mayor cantidad de aire contaminado. Si no cuenta con una campana extractora, abra una ventana que dé al exterior y, si es posible, use un ventilador para soplar el aire fuera.
- Use un calefactor eléctrico en lugar de una estufa a leña o una chimenea. Los calefactores a gas no son tan saludables como los eléctricos, pero siguen siendo mejores que los de leña. Si quema leña, utilice madera “seca” y asegúrese de que la chimenea o estufa de leña tenga un buen tiro. Nunca use anafes a gas para calentar la casa, dado que esto puede generar una acumulación letal de monóxido de carbono y otros contaminantes del aire. Nunca uses barbacoas, parrillas de carbón, calefactores sin ventilación ni generadores portátiles en interiores, ya que estos también pueden provocar la acumulación de monóxido de carbono mortal. Haga que todos los años un profesional revise los calefactores y anafes a gas antes de la temporada de invierno para asegurarse de que funcionen adecuadamente y ventilen hacia afuera.
- Evite encender velas e incienso dentro del hogar y elimine los ambientadores perfumados.
- ¡Deje de fumar! Si no puede dejarlo, fume sus cigarrillos tradicionales, electrónicos o marihuana en áreas descubiertas y alejadas de las puertas y ventanas. Lávese las manos luego de fumar.
- Use productos de limpieza sin perfume. ¡O prepare sus propios productos!
- Para la construcción y renovación, use productos libres de formaldehído, como madera sólida, placas de yeso, acero inoxidable, adobo, ladrillo y mosaicos cuando sea posible. Opte por pinturas con “bajo contenido de COV”.
- Cuando sea posible, use la pintura, el pegamento y el sellador a la intemperie.
- Airee las alfombras nuevas, muebles o ropa recién lavada en seco durante el mayor tiempo posible antes de llevarlos al interior.
- Escoja esmaltes de uñas “libres de los 3”, es decir, que no contengan formaldehído, tolueno, acetona ni ftalato de dibutilo (DBP, por sus siglas en inglés). Si opta por utilizar esmalte de uñas, hágalo en un área bien ventilada.
Las familias también pueden reducir la contaminación existente en espacios interiores:
- Los días de aire fresco, abra las ventanas y puertas según lo permita el clima, en especial si usa productos que puedan generar contaminantes.
- Si tiene un sistema de enfriamiento y calefacción central, aire acondicionado (“HVAC”, por sus siglas en inglés), use filtros de alta eficiencia. Tome precauciones adicionales si vive cerca de industrias pesadas o rutas de envío cargadas, como vías del tren, almacenes o puertos.
- Los filtros como MERV 13 o superiores son los mejores para reducir las pequeñas partículas que pueden afectar la salud.
- Cambie los filtros de aire más a menudo cuando haya humo o polen en el aire.
- Considere usar un purificador/filtro de aire interior portátil con un filtro HEPA en las habitaciones donde pase la mayor parte del tiempo. Evite aquellos que tengan “ionizadores”, ya que estos pueden generar más contaminantes.